Una alimentación equilibrada, hacer ejercicio físico y dormir bien son algunas de las sugerencias para iniciar bien el año, es importante mencionar que diciembre es un mes para cerrar ciclos y enero es para trazamos nuevas metas y propósitos.
Sin duda una de tus metas es lograr un estilo de vida más saludable, Patricia Vial, gerente de Nutrición, Salud y Bienestar de Nestlé Centroamérica, nos brinda seis recomendaciones importantes para hacerlas realidad este 2024:
Alimentación balanceada:
Los alimentos aportan nutrientes en diferentes cantidades; por ello, nuestra alimentación debe ser variada y balanceada, según nuestro género, edad y nivel de actividad física, siguiendo en este punto frutas y verduras.
Estos deben ser parte importante de la alimentación diaria, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la ingesta insuficiente de frutas y verduras es, a nivel mundial, un factor que está impactando nuestra salud.
“Una alimentación saludable y balanceada en proteínas, carbohidratos, grasas y otros nutrientes, ayuda a evitar enfermedades crónicas no transmisibles, como la diabetes, hipertensión, obesidad, etc. En muchos casos, estas enfermedades se manifiestan en edades avanzadas, pero pueden ser consecuencia de malos hábitos alimentarios adquiridos desde edades tempranas. Por esa razón, prestemos atención a qué, cuándo y cuánto comemos, para evitar problemas en nuestra salud, sea a mediano o largo plazo”. Explicó la experta.
Hidratación:
La hidratación es parte fundamental de un estilo de vida saludable, pues el agua favorece el transporte de nutrientes a órganos y tejidos y es el medio donde ocurren todas las reacciones químicas vitales, en los adultos el agua representa aproximadamente 60% del peso del cuerpo.
Por ello debemos beber al menos 2 litros de líquido al día, para mantener una adecuada hidratación el tomar un vaso de agua tibia en ayunas, puede ser una costumbre sana.
Dormir bien
Existen 3 pilares para una vida saludable -nutrición, ejercicio y un sueño reparador- y no son independientes uno del otro. El dormir bien ayuda a estabilizar los relojes internos que mantienen el buen funcionamiento del cuerpo.
Además, durante la noche el cuerpo y el cerebro se recuperan y se “limpian”, al activarse el sistema de limpieza celular (llamado autofagia). Investigaciones recientes indican que dormir después de la medianoche perjudica.
Ya que la capacidad del cuerpo de regular los niveles de glucosa en sangre, al día siguiente. Además, la falta crónica de sueño predispone a la obesidad, diabetes tipo 2, hipertensión y enfermedad cardiovascular. La recomendación es dormir al menos siete horas por lo menos.
“Dormir bien, en calidad y cantidad de horas, es crítico para la salud: impacta nuestra memoria, concentración niveles de energía y rendimiento físico. Inclusive, el sistema inmunológico funciona de forma más eficiente cuando dormimos bien”. Indicó Vial.
Ejercicio físico
Una buena alimentación debe complementarse con actividad física diaria. La experta aconseja iniciar poco a poco -unos 30 minutos al día- y aumentar progresivamente hasta lograr 50 a 60 minutos diarios. Además de los beneficios para disminuir el estrés y ansiedad.
Mantener el peso corporal y una masa muscular adecuada, cada sesión de ejercicio moviliza millones de células del sistema inmune, impactando de forma positiva nuestras defensas. Como beneficio adicional, el ejercicio ayuda a mantener nuestro cerebro joven, protegiéndonos en cierta medida contra el deterioro cognitivo asociado al envejecimiento.
Cenar temprano y evitar las meriendas nocturnas
Según nuestro reloj interno debemos cenar al caer el sol, pues esto da tiempo a digerir los alimentos antes que inicien los procesos de autofagia, o limpieza celular. Al cenar tarde en la noche permanecemos en modo de “almacenamiento de grasa” por muchas horas.
Esto nos predispone al sobrepeso y obesidad, por ello se deben evitar las meriendas nocturnas pueden afectar también el peso corporal y estimulan la producción de hormonas del estrés y otros cambios metabólicos no saludables.
Meditación y mindfulness
La meditación aumenta la actividad o comunicación entre las partes del cerebro que procesan las reacciones relacionadas al estrés, y en áreas asociadas con la concentración y la tranquilidad, después de pandemia esta actividad fue muy importante.
Es tendencia poder ayudar con estos hábitos a los procesos de ansiedad, depresión, estrés y otros. Algunos estudios han demostrado que la meditación ayuda a aumentar la inmunidad, al ayudar a reducir los niveles de estrés.
“Al iniciar el año, tenemos una excelente oportunidad para crear o mejorar hábitos que nos brindarán mayor bienestar, motivación y felicidad. Una alimentación variada y balanceada, el ejercicio físico y el descanso adecuado, son los pilares en los que descansa nuestra salud a corto, mediano y largo plazo”. Finalizó la especialista.
