Por: Sol Marroquín
Sabes si es mejor tomar leche en el desayuno o antes de dormir, aunque durante años han circulado diversas recomendaciones sobre el momento ideal para consumir lácteos, especialistas en nutrición coinciden en que no existe una hora específica que determine sus beneficios.
Lo realmente importante es incorporarlos de manera equilibrada dentro de la alimentación diaria, la recomendación cobra relevancia en Guuatemala, donde persisten desafíos relacionados con la nutrición. Datos de la Encuesta Nacional de Salud Materno Infantil (ENSMI) reflejan que la desnutrición crónica.
Esta continúa afectando a cerca del 46 % de los niños menores de cinco años, también a ello se le suma que investigaciones del Instituto de Nutrición de Centroamérica y Panamá (INCAP) evidencian una ingesta insuficiente de calcio en la mayoría de los grupos socioeconómicos, un nutriente esencial para la salud.
Ante este panorama, especialistas destacan que los lácteos continúan siendo una fuente importante de proteínas de alto valor biológico, calcio, fósforo, vitamina D y vitaminas del complejo B. Estefani Soto, nutricionista de Dos Pinos, menciona que consumir lácteos es importante para la salud, expresando:
«Más que pensar en una hora específica para consumirlos, lo importante es incorporarlos de manera balanceada a lo largo del día, aprovechando los beneficios que ofrecen en cada momento».
Por otro lado, aunque su composición nutricional permanece igual, el papel que desempeñan los lácteos puede variar según el momento en que se consuman. Durante el desayuno por ejemplo, aportan proteínas que favorecen la sensación de saciedad y proporcionan energía.
Durante la jornada laboral o escolar, alimentos como la leche, el yogur o el queso representan opciones prácticas para las refacciones, al contribuir con nutrientes esenciales. Así pues para quienes practican actividad física, los especialistas señalan que los lácteos también pueden formar parte de la alimentación antes o después del ejercicio.
Su contenido de proteínas favorece la recuperación muscular, mientras que los líquidos y minerales que contienen ayudan a reponer parte de lo perdido. Los mitos sobre el consumo de leche antes de dormir son muchos, pero uno de los mitos más extendidos es que tomar leche antes de dormir puede resultar perjudicial o, por el contrario, que garantiza un mejor descanso.
Los nutricionistas aclaran que ninguna de estas afirmaciones aplica de forma general, los lácteos pueden incluirse sin inconvenientes dentro de una rutina nocturna equilibrada y, en algunas personas, generar una mayor sensación de saciedad. En ese caso, especialistas coinciden en que frente a los retos nutricionales se debe aumentar el consumo de estos.
Ya que forma parte de los alimentos ricos en proteínas y calcio lo cual puede contribuir a mejorar la calidad de la dieta. En ese sentido, incorporar leche, yogur o queso en diferentes momentos del día representa una alternativa sencilla para fortalecer la alimentación.
