Por: Gabriela Monasterio
Cargill, en alianza con HarvestPlus, lanzó la iniciativa NutriHarvest, un programa orientado a fortalecer la nutrición escolar, ampliar el acceso a alimentos más nutritivos y apoyar la agricultura en el país, mediante el fortalecimiento de las capacidades productivas y la resiliencia de las comunidades agrícolas.
El proyecto integró maíz biofortificado con zinc y frijol biofortificado con hierro, en programas de alimentación escolar, estableciendo un modelo que conecta la producción agrícola local con las necesidades nutricionales de los estudiantes. Según el Banco Mundial, la falta de micronutrientes como el hierro y el zinc representa un problema de salud pública.
Esto es preocupante para nuestro país, estos se asocian con importantes efectos negativos para la salud. Entre ellos el deterioro del desarrollo cognitivo, una mayor susceptibilidad a infecciones y la anemia, especialmente entre poblaciones vulnerables como niños y mujeres.
Casi la mitad de los niños en edad preescolar presentan retraso en el crecimiento, un indicador de desnutrición crónica. Por eso la Importancia de la biofortificación de cultivos.
La biofortificación es un proceso mediante el cual los cultivos incrementan de forma natural su contenido de micronutrientes esenciales como el zinc y el hierro, lo que permite enriquecer los alimentos sin modificar los hábitos alimentarios tradicionales. Estos cultivos forman parte esencial de la dieta en el país.
En sus versiones biofortificadas, han demostrado aportar mayores niveles de micronutrientes clave para contribuir a la mejora de la nutrición de la población. En las comunidades apoyadas por el programa, los agricultores observaron beneficios concretos en el cultivo de estas variedades, como una mejor tasa de germinación.
También mayor resistencia a condiciones climáticas, factores que pueden fortalecer la seguridad alimentaria de sus hogares, en este esfuerzo forma parte del compromiso de Cargill de contribuir a sistemas alimentarios más seguros, sostenibles y accesibles.

También rabajando junto a aliados estratégicos para mejorar la seguridad alimentaria, para fortalecer las comunidades donde opera.
“En Cargill trabajamos para conectar la producción agrícola con las necesidades reales de las comunidades. A través de NutriHarvest, buscamos y logramos ampliar el acceso a alimentos más nutritivos, al mismo tiempo que fortalecimos las capacidades de los agricultores y contribuimos a construir sistemas alimentarios más resilientes en el país”. Así lo afirma Liliana Barahona, gerente senior de Sostenibilidad de Cargill.
Impacto alcanzado
Para fortalecer y complementar las comidas escolares, la iniciativa incluyó la provisión de semillas biofortificadas y capacitación agronómica para agricultores, en coordinación con Semilla Nueva, una ONG local especializada en agricultura y nutrición.
Asimismo, opera en alianza con el Banco de Alimentos Desarrollo en Movimiento (DEM), para facilitar la distribución del nutritivo grano a centros educativos. El proyecto involucró a miles de agricultores en procesos de producción y capacitación orientados a fortalecer sus prácticas agrícolas y beneficiará a niños de cuatro escuelas.
Ellos recibirán aproximadamente 211,500 comidas nutritivas preparadas con granos biofortificados. A nivel comunitario, estas acciones no solo fortalecen la producción agrícola, también impactan directamente en la disponibilidad de alimentos para las familias productoras y en la generación de nuevas oportunidades para los agricultores locales.
El proyecto contempla la distribución de aproximadamente 13 toneladas métricas de maíz y 5 toneladas de frijol biofortificado, destinadas a abastecer a cuatro escuelas objetivo, las cuales ya se encuentran recibiendo el grano.
“Al apoyar a los agricultores en la producción de variedades biofortificadas, esta iniciativa transforma la innovación agrícola en una mejor nutrición para los niños en una etapa crítica de su crecimiento y desarrollo, demostrando cómo la agricultura puede generar beneficios nutricionales a gran escala”. Afirmó Arun Baral, CEO de HarvestPlus.
El programa también se está implementando en India, Kenia y Tanzania, como parte de un esfuerzo global orientado a fortalecer la seguridad alimentaria y nutricional mediante la producción y el consumo de alimentos más nutritivos.
