Por: Sol Marroquín
Guatemala es un país donde las mujeres destacan por su alta participación en la gestión de microempresas, el reto ya no es solo emprender, sino escalar. En este contexto, en Universidad Francisco Marroquín: Acton MBA, impulsa el emprendimiento femenino mediante una formación especializada.
Esto apostando por cerrar la brecha que limita su crecimiento hacia empresas medianas y grandes. Así pues, el comercio continua siendo el principal sector de participación para las emprendedoras; por ello, cobra especial relevancia facilitar el acceso a oportunidades de formación de alto nivel en industrias dinámicas como la de belleza y sectores afines.
Si bien este enfoque les permite dar sus primeros pasos con éxito, suele alcanzar un punto de limitación conforme el negocio crece. Es en esta etapa en donde se vuelve fundamental contar con una estructura sólida y herramientas estratégicas, que les permitan evolucionar hacia una gestión empresarial escalable y sostenible.
De esta manera el programa de maestría, está diseñado para brindar herramientas que fortalezcan las habilidades de hombres y mujeres en la creación y desarrollo de negocios sostenibles. Como sucedió en el caso de la arquitecta Gabriela Mena, quien, a través de Acton MBA, encontró su verdadera pasión por el emprendimiento.
Esto dio origen a su idea de negocio llamada PoliBit, una fintech dedicada a la tokenización de activos digitales, que en la actualidad ha logrado expandirse a nivel internacional. Hugo Díaz, director de Acton MBA in Entrepreneurship, recalcó la importancia del programa que ofrece la Universidad.
Esto para seguir contribuyendo al crecimiento de emprendimientos de mujeres guatemaltecas, el nos comenta: “Nuestra visión es que cada vez veamos a más emprendedoras empoderadas que contribuyan al desarrollo del país, por ello, este tipo de iniciativas ofrece soluciones adaptadas a la realidad de cada una”.
En cuanto al posgrado, se encuentra orientado al fortalecimiento de las capacidades empresariales con un programa riguroso. Diseñado para maximizar la probabilidad de éxito en la toma de decisiones, sin importar la etapa del ciclo de vida de las empresas.
Además, el enfoque educativo del programa está definido por una metodología, basada en casos reales. En la cual los estudiantes se enfrentan en escenarios empresariales auténticos y asumen el rol de tomadores de decisiones. Incluso las clases son impartidas por profesores que son empresarios activos, que aportan su experiencia.
Ellos hablan de lecciones de vida, esto para enriquecer el aprendizaje y ofrecer una perspectiva práctica e invaluable, al finalizar el programa, los participantes no solo estarán preparados para lanzar iniciativas exitosas, sino también para estructurar, escalar y sostener el crecimiento de sus empresas con una visión estratégica, confianza y una metodología.
