La artista guatemalteca Marta María Joglar conjuga el arte del ensamblaje y el diseño textil en sus creaciones, ella crea obras en múltiples medios, en los que predomina el textil que interviene con pintura y luego manipula en un largo proceso en el que transforma el lienzo en escultura, haciendo piezas únicas.
Los textiles, reciclados, orgánicos o rescatados representan historias personales e interpersonales mediante la mezcla de colores inesperados, que crean patrones que transmiten poder, seducción y un aura especial en cada pintura. Como diseñadora de moda, su conocimiento textil, cuestiona el concepto de movimiento.
Este se considera una metáfora de la materia vibrante que conecta nuestro ser con lo conocido y desconocido. En sus proyectos recientes Joglar explora nuevos materiales, con los cuales propone una nueva interacción con el observador y su ser, que da como resultado las obras que presentará en la colectiva “Noche de estrellas 2025” de Fundación Rozas Botrán.
Esta a partir de noviembre de 2025, por eso este nuevo proyecto surge a partir de la residencia artística que realizó en La Casa del Arte y la Cultura en la Ermita de Villa Vieja, Nalda en España; en donde se rencuentra a sí misma para reinventarse con nuevos materiales que la llevan a estar más en armonía.
Esto con su entorno y su ser, las nuevas obras buscan ese diálogo con el público, que le permitirá verse, reflejarse a sí mismo en las nuevas piezas, una invitación a redescubrirse y sentirse bien consigo mismo, ese es el concepto de estas obras, “El estar conmigo me hace feliz”, “el poder del yo soy”.
Los procesos del artista
“Soy una artista visual que trabaja con textil. En mi experiencia como diseñadora de modas descubrí que el textil es lo más cercano a un lenguaje universal con el cual conecto mi capacidad de expresión. Desde niña, la costura ha sido uno de mis pasatiempos favoritos que luego se convirtió en una búsqueda profesional. El patrón y las múltiples formas que pueden adquirir los textiles cuando son manipulados, me permiten contar historias personales que parten de una narración o un sentimiento de experiencias vividas.»
Mi proceso consiste en curar el lienzo múltiples veces con materiales que permiten hacerlo flexible y rígido a la vez. Después de descifrar el patrón, comienza un proceso intuitivo que cuenta la historia de la pieza. Lo más importante en mis piezas es capturar de manera tangible el movimiento, como una evocación de la vibración del mundo y aquello que nos conecta al entorno.
«Intuitivamente cada componente de mis piezas llega a ensamblarse en una composición; telas encontradas, materiales upcycled y objetos disparatados. A través del ensamblaje logro conectar cuerpos físicos y abstractos al externo y a lo espiritual. Mis obras son un proceso de meditación y contemplación de la naturaleza, las historias recolectadas y el íntimo encuentro entre los materiales y mi ser» Agregó Jolgar.
