Por: Mishel Cruz
En Guatemala, más de 845,000 hogares aún tienen pisos de tierra, la mejor manera es sustituirlos por superficies de concreto puede disminuir hasta en un 80% la incidencia de enfermedades comunes especialmente en la niñez y ayudar a romper el ciclo de insalubridad, desnutrición y pobreza.
Asimismo, la comunidad de Asunción Chivoc, en el municipio de San Juan Sacatepéquez, logró un avance histórico al convertirse en la primera localidad totalmente libre de pisos de tierra. Esto gracias al programa HogaRES, “Unidos por hogares resilientes y saludables”, liderado por Progreso.
Son más de 2,200 habitantes hoy cuentan con pisos de concreto, lo que ha mejorado significativamente su salud, higiene y calidad de vida. La intervención en esta comunidad comenzó en 2025, después de evidenciar que más del 40% de las viviendas aún mantenían pisos de tierra.
“Cada piso que sustituimos con HogaRES no es solo concreto: es esperanza, es salud, es futuro. Este programa demuestra que cuando empresa y comunidad trabajan de la mano, se levantan cimientos que sostienen sueños y oportunidades para las próximas generaciones.”, afirmó Guillermo Monroy, gerente de Ciudadanía Corporativa de Progreso.
Donde antes había polvo, ahora existe un espacio sólido, limpio y lleno de nuevas posibilidades, debido a que las familias comparten la misma satisfacción: comprobar que el esfuerzo colectivo se transformó en un cambio real que eleva de manera notable su calidad de vida. Cada piso de concreto representa un nuevo comienzo y abre la puerta a mayores oportunidades de desarrollo para todos.
Una transformación construida en comunidad
El logro fue posible gracias a la coordinación entre el equipo de Gestión Social de Progreso, el Consejo Comunitario de Desarrollo y la Alcaldía Comunitaria, con participación de las familias en la organización, la mano de obra y el transporte de materiales. Este trabajo colaborativo reforzó el sentido de pertenencia y motivó a muchas familias a seguir mejorando progresivamente sus viviendas.
