Por: Glenda Ayala.
A veces olvidamso dónde dejamos las llaves, tardar en recordar un nombre o entrar a una habitación y preguntarnos qué íbamos a buscar son situaciones que pueden ocurrir ocasionalmente. Sin embargo, cuando los olvidos se vuelven frecuentes o aparecen acompañados de desorientación o dificultades en el lenguaje es importante prestar atención y buscar orientación.
En el marco del Mes Mundial del Alzheimer, Eurofarma hace un llamado a reconocer oportunamente las señales de esta enfermedad y destaca la importancia del diagnóstico temprano, el acceso a atención especializada y el acompañamiento de los pacientes y sus familias.
El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa progresiva que destruye lentamente las células cerebrales y provoca el deterioro de funciones cognitivas como la memoria, el lenguaje, el razonamiento y la capacidad para realizar actividades cotidianas.
Es además la forma más común de demencia y representa entre el 60 % y el 70 % de los casos a nivel mundial, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). En Guatemala, se estima que alrededor de 70 mil personas viven actualmente con Alzheimer o algún tipo de demencia, de acuerdo con asociaciones que atienden estos padecimientos.
Señales que no deben ignorarse
Aunque la enfermedad puede manifestarse de diferentes maneras, existen cambios a los que las familias deben prestar atención. Entre las primeras señales mencionadas se encuentran:
- Pérdida frecuente de memoria;
- Desorientación en tiempo y espacio;
- Dificultades en el lenguaje;
- Cambios de humor o comportamiento.
La presencia de alguno de estos signos no significa por sí misma que una persona tenga Alzheimer. Sin embargo, cuando los cambios son frecuentes o comienzan a interferir con las actividades cotidianas, una evaluación profesional puede ayudar a determinar qué está ocurriendo.
Actualmente no existe una prueba única para diagnosticar la enfermedad ni una cura definitiva. Sin embargo, la detección temprana permite acceder a atención especializada y a opciones terapéuticas que pueden ayudar a controlar los síntomas o ralentizar su progresión.
Un diagnóstico oportuno también permite que las familias puedan recibir orientación y acompañamiento para afrontar los cambios que la enfermedad puede provocar en la autonomía y las necesidades de cuidado de la persona.
Cuidar el cerebro también forma parte de la prevención
Aunque las causas del Alzheimer todavía no se conocen por completo y no es posible garantizar que una persona nunca desarrollará la enfermedad, existen factores asociados con un mayor riesgo, entre ellos la edad avanzada, los antecedentes familiares, la hipertensión, la diabetes tipo 2, la obesidad.
Tambipen las enfermedades cardiovasculares y algunos hábitos de vida poco saludables. Por ello, mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física regularmente, estimular el cerebro mediante actividades cognitivas y conservar una vida social activa son hábitos que pueden contribuir a reducir el riesgo y favorecer la salud cerebral a lo largo de la vida.
La dimensión del desafío continuará creciendo. Según Alzheimer’s Disease International (ADI), la cantidad de personas que viven con demencia en América Latina y el Caribe podría triplicarse hacia 2050, con proyecciones que superan los 15.9 millones de casos.
Desde 2012, septiembre es reconocido como el Mes Mundial del Alzheimer, una iniciativa impulsada por ADI para mantener la conversación sobre esta enfermedad y otras demencias más allá de una sola fecha. En este contexto, Eurofarma destaca que la atención integral debe incluir diagnóstico oportuno.
También el acceso a tratamiento, asistencia médica especializada y acompañamiento social, con la participación de profesionales de la salud, instituciones, familias y sociedad. Frente a una enfermedad progresiva, estar atentos a los cambios puede convertirse en una herramienta importante.
