Por: Glenda Ayala
Hay historias que se cuentan y sabores que se heredan. Permanecen en las recetas que aprendimos en casa, en el aroma de una taza de café acompañada de pan dulce, en los postres de las celebraciones familiares o en ese platillo que intentamos preparar como lo hacía la abuelita y que, con apenas probarlo, puede devolvernos a su cocina.
Detrás de muchos de esos recuerdos también hay productos que han permanecido en los hogares durante generaciones. Esa relación cotidiana permite mirar desde otra perspectiva los 160 años que Nestlé celebra a nivel mundial y los más de 85 años de presencia en Guatemala.
Con las marcas como Nescafé, Malher, Maggi, Nido, Kit Kat, La Lechera y Purina han acompañado a millones de hogares. Pero una historia que atraviesa tantas generaciones también habla de transformación. Desde su fundación por Henri Nestlé, la compañía ha evolucionado hasta construir una operación que actualmente tiene presencia en 189 países.
En Centroamérica, suma 88 años de operaciones ininterrumpidas, en Guatemala, ese recorrido se traduce hoy en dos fábricas que exportan a 23 países de América del Norte, Centroamérica, Sudamérica y el Caribe; un centro de distribución, seis cross dockings, un centro cultural, un centro de análisis de datos e inteligencia artificial y más de 2,000 colaboradores.

“Durante 160 años hemos evolucionado junto a las personas y las comunidades a las que servimos. Más que celebrar nuestra historia, queremos reafirmar el compromiso que tenemos con el futuro de la región”. Afirmó Pablo Wiechers, CEO y presidente de Nestlé Caribe y Centroamérica.
Esa evolución también puede observarse en la manera en que la compañía ha ampliado su relación con las comunidades. En 2014, Plan Nescafé marcó una nueva etapa de trabajo con comunidades cafetaleras y, en Guatemala, la iniciativa ha impactado a 4,544 jóvenes caficultores mediante capacitación, acompañamiento técnico.
También oportunidades para fortalecer su participación en una caficultura más sostenible y resiliente. Un año después, Nestlé puso en marcha Iniciativa por los Jóvenes, enfocada en empleabilidad, emprendimiento y capacitación especializada. Desde 2015, el programa ha contribuido a generar oportunidades para más de 300 mil jóvenes en Centroamérica.
Esto a través de diferentes iniciativas, la transformación también ha llegado a la manera de utilizar la tecnología. En 2025, Guatemala se convirtió en sede del Centro de Análisis de Datos e Inteligencia Artificial (CADIA), una operación que la compañía vincula con su proceso de transformación digital.
Y con la búsqueda de nuevas respuestas para los desafíos de los sistemas alimentarios. A estas acciones se suman iniciativas relacionadas con nutrición, agricultura regenerativa y sostenibilidad. De acuerdo con Nestlé, más de 1,620 productores han recibido asistencia técnica para promover prácticas agrícolas más sostenibles y resilientes.
Otro de los rubros el 98.6 % de la electricidad utilizada por la compañía proviene de fuentes renovables y durante el último año recuperó más de 1,700 toneladas de residuos plásticos.
“Nuestra inversión en agricultura regenerativa, el impulso a la empleabilidad juvenil a través de programas como Iniciativa por los Jóvenes y nuestra apuesta por la nutrición y la salud mediante Nestlé por Niños Saludables reflejan cómo buscamos generar crecimiento sostenible y crear valor para las futuras generaciones. Ese compromiso seguirá guiando nuestras acciones para contribuir al desarrollo de sistemas alimentarios más resilientes”. Agregó Wiechers.
Después de 160 años, la historia de Nestlé puede encontrarse tanto en las grandes transformaciones de una compañía global como en algo mucho más cercano: aquellos productos y sabores que han permanecido en los hogares mientras una generación daba paso a la siguiente.
