Por: Daniel Zamora
La Fundación Prosegur impulsó jornadas de voluntariado en Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Honduras al mismo tiempo. Y no fue solo llegar a las escuelas: más de 80 voluntarios se involucraron directamente dando talleres, reparando espacios, entregando computadoras y compartiendo tiempo con los estudiantes.
El impacto no solo se sintió en las comunidades. Los propios voluntarios resaltaron cómo la experiencia fortaleció el trabajo en equipo. Así lo menciona Carlos Isidro, Director General de Prosegur Cash en Centroamérica: “Apoyar juntos nos une más, tanto a nivel profesional como personal”.
Reconstruir la esperanza
En el Centro Educativo Mariano Navarrete, la sala de computación había quedado inutilizada tras un sismo en julio. Por eso, la llegada de los 23 voluntarios fue todo menos simbólica: donaron 15 computadoras, impartieron una charla de formación digital y pintaron un mural sobre reciclaje que ahora llena de color el espacio. Más de 200 estudiantes recuperaron un aula clave para su aprendizaje..
El Salvador, Honduras y Nicaragua ofrecen oportunidades innovadoras
En la Escuela Cantón El Limón, los voluntarios entregaron computadoras y dieron un taller sobre competencias digitales, abordando temas como seguridad en línea y herramientas básicas para el estudio. Para una comunidad en alta vulnerabilidad, estas habilidades representan nuevas posibilidades.
Veinte voluntarios participaron en una jornada especial donde la lectura fue la protagonista. Se realizaron lecturas en voz alta, juegos tradicionales, entrega de libros y creación de lectómetros para motivar a los niños a seguir leyendo. Fue una actividad que conectó a estudiantes y familias, demostrando que leer también puede ser divertido.
La Escuela Sonia María Mejía, parte del programa “Piecitos Colorados”, recibió talleres de alfabetización digital para inaugurar su nueva aula de informática equipada. También hubo actividades sobre lectura y alimentación saludable, uniendo tecnología con hábitos para la vida diaria. Francisco Galeano, director general de Prosegur Cash en Honduras y Nicaragua, explicó:
«La visión de la iniciativa: “No se trata solo de infraestructura. Queremos desarrollar habilidades, hábitos y oportunidades para los estudiantes”.
Un puente hacia el futuro
La fundación realiza proyectos sociales en 14 países, centrados en educación, inclusión y desarrollo de habilidades. Su programa de voluntariado no solo mejora espacios escolares: crea conexiones entre colaboradores, estudiantes y comunidades que buscan nuevas oportunidades. Esto en un contexto donde la educación sigue marcando diferencias, acciones como estas demuestran que el cambio no siempre llega con grandes discursos… a veces empieza con una computadora, una historia leída en voz alta o un grupo de voluntarios dispuestos a hacer la diferencia.
