Los ataques y fraudes online que utilizan la suplantación de identidad continúan en aumento. En gran parte, se debe a la mayor presencia de usuarios en medios virtuales, donde la identidad de una persona se convierte en un perfil fácil de duplicar.
Sumado a esto se encuentra la falta de conciencia que tiene el usuario promedio sobre la cantidad de información personal que está pública en Internet y los riesgos que esto supone. Desde 2020 y hasta la fecha, los ataques que involucran el robo de identidad aumentaron.
Esto de manera desmedida y desde entonces la cantidad de denuncias no disminuyó. ESET, advierte sobre un nuevo ataque que utiliza la venta de dólares como anzuelo, un engaño vía WhatsApp que comienza con un phishing.
Se comienza recibiendo un mensaje vía WhatsApp desde un número desconocido en el que se hacen pasar por una persona cercana. Si bien el número de teléfono es diferente, el perfil es una copia del perfil legítimo, incluyendo fotografía y nombre de cuenta.
Además, pueden llegar a dirigirse por un apodo familiar para dar más veracidad a la comunicación. Luego de mantener una conversación mínima, llega un mensaje fuera de lo común, tanto por los mensajes que se intercambian.
Así como por la relación que se puede tener con la persona cuya identidad fue suplantada: se pregunta por personas interesadas en comprar dólares estadounidenses. Lo que se debería hacer inmediatamente después de recibir un mensaje sospechoso.
Lo primero es comunicarse con el contacto original ahora víctima por teléfono. Ese usuario está siendo blanco de un ataque de suplantación de identidad. Gracias al mensaje de advertencia que envió el usuario a todos sus contactos en su teléfono real.
Por ello se descubrió que la mayoría de sus contactos de WhatsApp habían recibido mensajes similares desde el mismo número. El delincuente que se hace pasar por este usuario se contacta a través de un número distinto y utilizando una cuenta de WhatsApp diferente, con lo cual no se trata de un caso de SIM swapping ni de robo de la cuenta de la aplicación.
Para evitar este tipo de estafas acá se comparten algunas recomendaciones que son tan simples como importantes:
1.Tener cuidado con aquellas comunicaciones que soliciten credenciales, ya que no suele ser un método que utilicen las aplicaciones. Además, es importante saber cómo identificar un engaño de phishing para no caer en la trampa, sobre todo teniendo en cuenta que es una modalidad muy común.}
2.Evitar compartir demasiada información en cuentas que no se utilizan con frecuencia, como nombre completo, imagen de perfil, edad, entre otros. Sobre todo, si se trata de información pública. Estos elementos le pueden permitir a un cibercriminal realizar un ataque de suplantación de identidad.
3. Activar el doble factor de autenticación y utilizar una contraseña fuerte, especialmente en aquellas cuentas que tengan asociadas información de interés para los cibercriminales: contactos, tarjetas bancarias, información personal identificable como documentos o pasaportes, información laboral, etcétera.
Cabe resaltar que si se ha sido víctima de este ataque o similar es importante tomar medidas para evitar consecuencias adicionales, como una posible infección con malware o uso de la cuenta de correo robada para enviar más comunicaciones fraudulentas.
Medidas a tomar
1. Cerrar sesión en la cuenta de correo afectada en todos los dispositivos, cambiar la contraseña y de ser posible, activar el doble factor de autenticación.
2. Modificar la contraseña en cada servicio en el cual se utilice la misma clave robada o una versión similar, más aún si las credenciales incluyen la cuenta robada como usuario.
3. Alertar a los contactos del ataque que se está llevando a cabo para evitar generar más víctimas. Para ello, son útiles las funcionalidades de envío de mensajes masivo, como la difusión en WhatsApp o las historias en otras redes sociales.
4.Realizar la denuncia correspondiente por suplantación de identidad y estafa al organismo correspondiente, según la legislación del país en donde sucedió.
5 .Monitorear con atención el comportamiento de otras cuentas que pueden haber sido comprometidas o que sean de interés cibercriminal, como cuentas bancarias, plataformas de compras en línea o redes sociales.
Redacción Distrito
