La marca celebra los 25 años del BMW X5, el vehículo apareció por primera vez en el año de 1999, este modelo trajo lo más nuevo en avances de ingeniería, diseño, manufactura y tecnología a consumidores de todo el mundo.
Así se introdujo el concepto de “Vehículo de Actividad Deportiva” (Sports Activity Vehicle). Esta primera generación creo un nuevo segmento y fue presentado en el Auto Show Internacional de Detroit en este fue el escenario en el que se presentó por primera vez el revolucionario modelo.
El sistema de tracción integral de BMW privilegiaba en condiciones normales al eje trasero, enviando el 63 % de la fuerza a las ruedas traseras y el 37% a las ruedas delanteras. Gracias a la distribución de fuerza. El diseño de Frank Stephenson logró combinar la identidad deportiva y elegante.
El éxito de la primera generación superó ampliamente las expectativas y rápidamente se convirtió en un modelo exitoso a nivel global. La primera generación ofrecía variantes con motores a gasolina y a diesel. Pronto ofrecieron el BMW X5 4.6is una variante con un motor V8 de mayor potencia.
Esto acompañado de mejoras en la suspensión, los frenos y el equipamiento, la actualización del modelo de 2004, incluyeron por primera vez el sistema de tracción integral inteligente BMW xDrive, este sistema va más allá de situaciones de pérdida de tracción en malos caminos a bajas velocidades.
Este es capaz de modificar la distribución de fuerza entre los ejes en fracciones de segundo, tan rápido para compensar situaciones de sobreviraje y subviraje con lo que también mejora el comportamiento dinámico a medias y altas velocidades.
Las ventajas de los SAV para su uso como vehículos especiales fueron aprovechados también para desarrollar la primera generación de seguridad, cuyo proceso de blindaje fue implementado en la Planta de BMW en Toluca, México.
El gran éxito también aceleró el volumen de producción de la Planta de Spartanburg, y con la llegada de la segunda generación en el 2006, estaba preparada para un mayor volumen de producción destinado a satisfacer la creciente demanda de los mercados.
El primer BMW X5M con un motor V8 M Twin Power Turbo, contaba con refuerzos estructurales en la carrocería, además de la suspensión y dirección diseñadas por BMW M, y un diferencial trasero con sistema DPC (Dynamic Performance Control).
Tercera generación
Quince años después del debut la tercera generación (F15) incluyó en su diseño elementos aerodinámicos calculados, para incrementar la eficiencia, la cabina ofrece mayor espacio y se incluyeron múltiples innovaciones de BMW ConnectedDrive.
Por primera vez en X5 se ofreció el sistema DPC (Dynamic Performance Control) como un equipamiento opcional combinado con la suspensión adaptativa. Con el F15 ofrecieron por primera vez una variante híbrida conectable del X5.
La variante M de la tercera generación se estrenó una transmisión de 8 velocidades M Steptronic con Drivelogic, que además de ofrecer programas enfocados al confort, eficiencia de combustible o manejo deportivo, también permite al conductor utilizar la función launch control para lograr aceleraciones espectaculares.
La cuarta generación es lanzada en el 2018, la cuarta generación del BMW X5 vino acompañada de innovaciones en todos los frentes, acompañadas por un diseño que es fiel a los orígenes de la familia X de BMW, las innovaciones incluyeron a la nueva generación de motores de 6 cilindros en línea y V8.
Además de la disponibilidad de variantes híbridas conectables que permiten recorridos puramente eléctricos de hasta 110 kilómetros en el ciclo WLTP. El modelo fue actualizado con el sistema BMW iDrive 8, que usa el BMW Curved Display.
Este como medio para las funciones de información, entrenamiento y conectividad. Con esta actualización de modelo también se incluye la opción de BMW Digital Key Plus que permite a los clientes abrir y cerrar sus vehículos a través de tecnología UWB de banda ultra ancha por medio de un teléfono inteligente.
El concepto que utiliza como base del modelo que plantea la posibilidad de utilizar hidrógeno, almacenado en forma de gas dentro de tanques en el vehículo. La energía eléctrica que producen las celdas de combustible es utilizada para alimentar al motor eléctrico que impulsa al vehículo.
Gabriela Monasterio
