Por: Glenda Ayala

Cuidar el corazón no comienza únicamente cuando aparece un problema de salud. Muchas de las decisiones que forman parte de nuestra rutina, desde lo que comemos hasta la actividad física que realizamos, pueden contribuir a proteger la salud cardiovascular y reducir algunos factores de riesgo.

Cada 29 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Corazón, una fecha que busca generar conciencia sobre la prevención de las enfermedades cardiovasculares. En este contexto, NIPRO Guatemala comparte una serie de recomendaciones enfocadas en la alimentación.

También los hábitos cotidianos que pueden contribuir al cuidado de la salud cardiovascular, en este contexto, especialistas destacan la importancia de mantener un patrón de alimentación cardioprotector, priorizando alimentos naturales y variados como frutas y verduras, cereales integrales, legumbres, pescado, frutos secos y semillas.

Además de aceites vegetales saludables como el aceite de oliva. Estos alimentos aportan fibra, vitaminas, minerales, antioxidantes y grasas beneficiosas que contribuyen al adecuado funcionamiento del organismo. Pero cuidar lo que comemos también implica prestar atención a aquello que conviene moderar.

El consumo de sodio, grasas saturadas y trans, azúcares añadidos y productos ultraprocesados debe reducirse, mientras que mantener porciones adecuadas ayuda a evitar un consumo excesivo de energía. En el caso de las personas con hipertensión, moderar el sodio adquiere especial importancia.

La clave, de acuerdo con los especialistas, no está en buscar un alimento particular o recurrir a soluciones rápidas, sino en construir hábitos que puedan mantenerse en el tiempo.

“Cuidar el corazón comienza con las decisiones que tomamos todos los días. No se trata de seguir dietas milagrosas, sino de mantener un patrón de alimentación equilibrado y sostenible”. Señalan especialistas en nutrición.

Sin embargo, la alimentación es solamente una parte del cuidado cardiovascular. Mantener actividad física regular, procurar un descanso adecuado, evitar el consumo de tabaco y realizar controles periódicos de presión arterial, glucosa y colesterol también forman parte de las medidas de prevención.

Para quienes ya presentan hipertensión, colesterol elevado u otros factores de riesgo, los cambios en la alimentación pueden complementar el tratamiento médico, pero no sustituyen los medicamentos prescritos cuando estos son necesarios. El Día Mundial del Corazón recuerda así que no existe una única decisión capaz de garantizar su cuidado.

Es importante saber que los  hábitos que repetimos a lo largo del tiempo los que pueden contribuir a reducir factores de riesgo y favorecer una mejor calidad de vida.

Distrito Guate
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