La iniciativa Cayalá ECO nació en el año 2013 con el objetivo de coordinar, manejar e implementar programas y proyectos sostenibles, ecológicos y de conservación del medio ambiente.
Cayalá recientemente trabaja por expandir su iniciativa y gracias a la colaboración del voluntariado e integración de programas de interés social, amplia su nombre Cayalá ECO-SOCIAL, una visión para generar procesos a favor del desarrollo comunitario.
Su misión es ser pioneros en la certificación de programas integrales de responsabilidad ambiental a nivel regional con impacto global. Ciudad Cayalá es una ciudad modelo, con procesos, procedimientos, descripciones y la ejecución que marcan los nuevos tiempos.
La organización sabe del potencial de cambiar, informar, ser el punto de encuentro y educar a más de 500,000 personas mensualmente en temas de conservación ambiental, reciclaje, recolección de basura y su selección.



También apoya en la creación de compost para uso en jardines o huertas orgánicas, reutilización del recurso hídrico, reciclaje y creación de biodiesel derivado de aceite vegetal u recientemente pone en marcha programas de conservación de aves urbanas y migratorias.
Otro de los pilares de este proyecto son los espacios para el aprendizaje sobre el cambio climático, la diversidad biológica, la economía azul, el turismo social y solidario y otros temas de trascendencia.
Este espacio cuenta con la colaboración y el apoyo del voluntariado de la Universidad de San Carlos de Guatemala y otros socios estratégicos, para realizar programas de voluntariado en todas las áreas descritas dentro de Cayalá ECO-SOCIAL.
Se reconoce al Botánico Fredy Archila
Como parte de su misión por la preservación y cuidado del medio ambiente, Cayalá ECO-SOCIAL entregó un importante reconocimiento a la labor del agrónomo y botánico guatemalteco Fredy Leonel Archila Morales, autor del nombre correcto de la Monja Blanca, Flor Nacional de Guatemala.
De esta manera se reconoce el trabajo que el a realizado como el responsable del rescate, reproducción y reintroducción de la Monja Blanca, que estuvo extinta 21 años de los bosques de Guatemala.
“Fredy Archila es un guatemalteco ejemplar que ha dedicado años de su vida a rescatar, preservar y proteger la biodiversidad en Guatemala. Como Cayalá ECO-SOCIAL reconocemos la importancia de su labor y premiamos su esfuerzo humano y económico por salvar a la Monja Blanca”, Comenta José Manuel Rivera, gerente de la división de rentas y mercadeo de Cayalá.
Como parte de sus múltiples logros, Archila ha descrito más de 600 especies vegetales en América, África y Asia y es el único guatemalteco en describir géneros vegetales para Mesoamérica, Sudamérica, Papúa Nueva Guinea y Borneo.
Ha escrito más de 200 artículos científicos internacionales en varios idiomas, libros científicos y otras publicaciones y es reconocido en el Index Herborarium como botánico internacional, además de ser miembro honorario de la American Society of Plant Taxonomists.
A todos los reconocimientos se suben se suma a otros que ha recibido Archila como la Orden Nacional Ulises Rojas, a Orden Corazón de Jade y la Medalla Presidencial del Medio Ambiente, todos otorgados bajo la figura de un ser excepcional y amante de la biodiversidad de Guatemala y el mundo.
Entre sus aportes científicos resaltan el descubrimiento de la molécula repente al ataque del gorgojo de pino, la invención del honor de secado bifuncional, el establecimiento del Magnoliario Nacional y la fundación de la Estación Experimental de Orquídeas.
Programa de reproducción de Monja Blanca
Guatemala es un país rico en recursos naturales, aunque muchos de ellos han desaparecido y siguen desapareciendo, en algunos casos sin haberlos conocido. Una de las especies más afectadas por el cambio climático es la familia Orchidaceae, familia de la que proviene la Monja Blanca.
Preocupados por esta realidad, la organización anunció el inicio de un programa de reproducción masiva de Monja Blanca. Además de salvar de la extinción a la máxima joya de la biodiversidad nacional.
Esto con el objetivo que las personas conozcan el programa y busca que los guatemaltecos puedan explorar y respetar su Flor Nacional, generando así una conexión más fuerte hacia los recursos naturales y elementos culturales del país.
“Por medio de esta iniciativa queremos compartir con todos los guatemaltecos la Flor Nacional y el sentimiento positivo de saber que ya no se encuentra en peligro de extinción. Además, buscamos reconocer el enorme esfuerzo económico y humano que se ha realizado a través de los años para rescatar y reproducir con certeza genética a la Monja Blanca”, Puntualiza Rivera.
Redacción Distrito
