La lluvia es vital para la vida de todo ser vivo, pero cuando llega la temporada de invierno y hay un exceso de líquido, las plantas se ven afectadas por la aparición de moho, plagas y otros males. Si desea evitar este tipo de inconvenientes, los expertos de EPA nos brinda algunas ideas y recomendaciones.
Disminuya el riego: Tanto en frecuencia como cantidad de agua. El exceso de humedad pudre la raíz y pueden aparecer hongos.
No es bueno tener mucha agua: A veces provoca que la tierra se compacte y esté dura. Esto es perjudicial ya que las raíces necesitan oxígeno y un sustrato poroso para absorber nutrientes y crecer. Guíese por la humedad de la tierra para saber si es momento o no para el siguiente riego.
Hacer orificios para un buen drenaje: En cualquier época del año, pero principalmente en invierno, es importante asegurarse de que las macetas tengan suficientes orificios para un buen drenaje.

Coloque sus plantas en lugares donde pueda recibir algo de sol: Antes de que empiece a llover colocar las plantas al sol, en el caso de las plantas de interior, puede acercarlas a ventanas, balcones.
Sacar al jardín las plantas que mantiene dentro de su hogar: La lluvia está libre de algunos químicos que son usados para purificar el agua que obtenemos del grifo, por lo que es más beneficiosa para las plantas. Además de recibir un riego natural, se limpian sus hojas y tallos.
Prevenir la exposición directa a la lluvia: Es aconsejable que las plantas se muevan cerca de muros y paredes, o bien, debajo de arbustos, esto para prevenir que las lluvias fuertes caigan directamente y las maltrate.
Aleje las plantas de las fuentes de calor: Si cuenta con calefacción en su hogar, aleje las plantas de estas fuentes de calor. El aire caliente podría secar de más el ambiente óptimo para la planta
Aplique abonos o sustratos: Esta suele ser una buena época para aplicar abonos, sustratos, fertilizantes y demás soluciones que ayuden a mejorar las condiciones físicas y químicas del suelo, lo que, a su vez, permite el fortalecimiento y crecimiento óptimo de las plantas.
Arrancar la maleza de raíz: Es importante podar el jardín ya que en ese momento las malas hierbas se convierten en un soporte para la tierra y para las plantas que están plantadas directamente en el suelo. Sin embargo, sí hay que controlar su crecimiento, por lo que, con una orilladora, corte su superficie.
Utilice invernaderos: Estos para colocar en el interior y proteger sus plantas más delicadas. El montaje de estas estructuras es muy sencillo.
Redacción Distrito
