Por: Glenda Ayala
Más de 6,000 kilómetros después, la moto que viajó de Guatemala al Mundial ya tiene dueño, esto después de casi 20 días de travesía. Una Honda Transalp 750 recorrió junto a dos bikers la ruta entre Guatemala y México mientras miles de personas seguían la aventura en redes sociales.
Después de carreteras, desafíos y hasta dos partidos mundialistas, la motocicleta regresó con una última misión por cumplir: encontrar a su nuevo dueño. Antes de llegar a las manos de su nuevo propietario, esta motocicleta tuvo que ganárselo kilómetro a kilómetro.
Recorrió más de 6,000 kilómetros entre Guatemala y México, acompañó durante casi 20 días a dos motociclistas guatemaltecos, atravesó carreteras y paisajes, enfrentó los desafíos propios de una larga travesía y hasta llegó a vivir de cerca la emoción de dos partidos de la Copa del Mundo.
Pero cuando terminó el recorrido todavía quedaba una última parada conocer al guatemalteco que se la llevaría a casa El beneficiado fue Rodolfo Hernández, originario de Ciudad de Guatemala, quién fue seleccionado al azar durante una transmisión realizada desde las redes sociales de Somos Crédito.
El se convirtió en el ganador de la motocicleta que durante junio recorrió la ruta hacia México, esta fue una aventura que comenzó mucho antes del sorteo, la historia ya había arrancado varios miles de kilómetros atrás con los bikers José Santizo, conocido en redes como @chapin_viajero, y Julio Vielman, @porguateenmoto.
Ellos aceptaron el desafío de viajar desde Guatemala hasta México sobre dos ruedas, durante el trayecto compartieron cada etapa de la aventura a través de contenidos digitales, permitiendo que miles de personas los acompañaran virtualmente mientras avanzaban hacia su destino.
Hubo paisajes, dificultades en carretera, historias surgidas durante el camino y momentos vinculados con una de las grandes pasiones de los guatemaltecos: el fútbol. El recorrido incluyó la experiencia de dos partidos de la Copa del Mundo, convirtiendo el viaje en algo más que trasladarse de un país a otro.
Para quienes siguieron la travesía desde Guatemala, cada publicación y actualización se convirtió en una nueva ventana hacia el recorrido. Una moto que se fue “pagando” con kilómetros Detrás de la aventura también había un concepto relacionado con el crédito.
La dinámica desarrollada por Somos Crédito, Honda y Seguros G&T buscó representar simbólicamente la vida de un financiamiento: cada día del viaje equivalía a una cuota y cada tramo recorrido ayudaba a “pagar” la motocicleta kilómetro a kilómetro.
Así, mientras Santizo y Vielman avanzaban hacia México, el recorrido acercaba también la Honda Transalp a la persona que finalmente resultaría ganadora. Lo que comenzó como una promoción terminó convirtiéndose en una aventura seguida desde la distancia por quienes acompañaron el viaje a través de redes sociales.
Esto no se trata únicamente de recibir una Honda Transalp 750 nueva como resultado de una promoción. Es llevarse a casa la misma motocicleta que hizo el recorrido mundialista, acumulando miles de kilómetros y una historia que muchas personas pudieron seguir mientras ocurría.
“En Somos Crédito, creemos en impulsar las metas de nuestros clientes y en crear oportunidades que los acerquen a experiencias extraordinarias. El Viaje Mundialista fue una muestra de que, cuando se unen aliados que comparten una misma visión, podemos llevar una ilusión mucho más lejos”. Así lo expresó Sergio Barrios, Gerente de Operaciones de Somos Crédito.
Más que llegar al destino, hay viajes que se recuerdan por el lugar al que llevan y otros por todo lo que ocurre mientras se intenta llegar. Durante esta travesía, cada carretera sumó una historia; cada actualización permitió que alguien acompañara desde Guatemala y cada kilómetro acercó la motocicleta un poco más a su destino final.
Porque después de recorrer más de 6,000 kilómetros, cruzar fronteras y acompañar a dos bikers en una aventura marcada por la pasión mundialista, aquella Honda todavía tenía un último camino pendiente. Uno mucho más corto, pero quizá el más esperado. El que la llevaría hasta las manos de Rodolfo Hernández.
