Aunque el período de vacaciones de Semana Santa es ideal para descansar, también puede ser una oportunidad para reforzar buenos hábitos, sin que el estudio se sienta como una carga. Por ello, los expertos en educación destacan la importancia de mantener una rutina que combine el descanso con pequeños momentos de aprendizaje, para no perder el ritmo académico.

“Sabemos que las vacaciones son un tiempo para que los niños y jóvenes descansen y disfruten, pero también es recomendable dedicar entre 10 a 30 minutos diarios a actividades académicas sencillas. Esto sin duda, les permitirá reforzar lo aprendido y mantener hábitos de disciplina y constancia, sin que se convierta en una carga”. Explica Odeth González, consultora de franquicias en México y Centroamérica.

La clave, añade Odeth, está en que estas actividades sean vistas como parte natural de la rutina y no como una obligación pesada. Juegos educativos, lecturas interesantes o ejercicios de matemáticas y escritura en inglés pueden ser grandes aliados para que el aprendizaje sea ameno y efectivo, incluso en vacaciones.

Por lo que, la experta brinda 3 consejos a padres de familia para ayudar a fomentar este hábito en sus hijos durante las vacaciones de Semana Santa:

  1. Establecer horarios flexibles: la rutina es importante, pero durante las vacaciones podemos modificar los horarios establecidos para no generar resistencia en los niños. Por lo que se sugiere definir un tiempo diario de estudio que se adapte a las actividades familiares y al descanso. Puede ser en la mañana, antes de salir de casa, o en la tarde, después de un tiempo de recreación. Lo esencial es que el aprendizaje se integre de forma natural, asegurando que los niños mantengan el hábito sin sentirse sobrecargados.

 

  1. Relacionar el aprendizaje con la vida cotidiana: una de las maneras más efectivas de mantener el interés de los niños en el aprendizaje es integrarlo en su día a día. Por ejemplo, al ir al supermercado, los padres pueden pedirles que sumen el costo de los productos o calculen el cambio. En la cocina, se pueden practicar fracciones con recetas y medidas. Durante los viajes, los niños pueden investigar acerca de los destinos que visitarán, leer su historia y geografía. También en actividades sencillas como leer en inglés y poner en práctica la pronunciación. Estas pequeñas acciones permiten que el aprendizaje se convierta en algo práctico y útil en la vida diaria.

 

  1. Utilizar recursos interactivos: las herramientas digitales y métodos estructurados pueden hacer del aprendizaje una experiencia más dinámica y efectiva. Aplicaciones educativas, videos didácticos, juegos interactivos y plataformas en línea permiten reforzar conocimientos de manera atractiva. Es este sentido, Kumon ofrece materiales adaptados al nivel de cada estudiante, promoviendo la autonomía y el aprendizaje progresivo.

 

Odeth concluye que: “Estos pequeños esfuerzos no solo contribuyen a la continuidad del aprendizaje, sino que también fortalece habilidades para la vida como la autonomía y la disciplina, facilitando en niños y jóvenes el regreso a la rutina sin dificultad”.

Distrito Guate
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