Por: Gabriela Monasterio
Walmart, inicia una etapa que impulsa su expansión y profesionalización, y apoyan a empresas como “Las Brasas” que logran impulsar su desarrollo empresarial y con el tiempo le agrega más productos a su catálogo, pero también se enfrentó a desafíos que implicó cumplir rigurosos estándares y procesos certificados a nivel internacional.
Lo que comenzó como la pasión de una familia por honrar los sabores auténticos de Guatemala se transformó en una empresa sólida, innovadora y en constante expansión. Productos Alimenticios “Las Brasas”, fue fundada hace más de 50 años por Leonor Gutiérrez y su esposo Juan Ignacio Gutiérrez.
Ambos tenían el deseo de llevar productos de calidad a los hogares guatemaltecos, construidos con dedicación, disciplina y gracias a eso crearon una marca que trascendió generaciones. Desde los primeros años, la pareja recorrió la ciudad vendiendo vinagres puerta a puerta, con un pequeño inventario y la determinación de cumplir sus metas.
Con el tiempo, ese esfuerzo les permitió convertirse en proveedores de supermercados, relación que sostienen desde hace más de dos décadas, consolidando su presencia y ampliando la variedad de productos que hoy están al alcance de miles de familias.

“Walmart nos dio la oportunidad de dar ese salto que necesitábamos para convertirnos en una empresa formal y comercializar a lo grande”. Explica Leonor Gutiérrez, fundadora y CEO de Productos Alimenticios “Las Brasas”.
Aceptar el reto de producir a marcas privadas significó transformaciones profundas de estructura de la empresa: incorporación de maquinaria especializada, reestructuración de procesos internos y la implementación de controles que garantizaran un producto competitivo en cualquier mercado.
Superar estas exigencias marcó otro momento decisivo en su historia para la empresa de alimentos, la transición de un negocio tradicional a una operación industrial con estándares globales. Con el tiempo, “Las Brasas” expandió su catálogo y comenzó a producir nuevas presentaciones de vinagres y otros productos secos. Actualmente, en temporadas altas la empresa entrega más de 2,500 cajas semanales.
La empresa inició operaciones en la zona 9 hoy cuenta con instalaciones ampliadas y adaptadas a sus necesidades de producción. El desarrollo no solo fortaleció su capacidad operativa, sino que también genero un impacto en la comunidad, con aproximadamente 60 empleos directos e indirectos. Este crecimiento empresarial fue acompañado a través del programa “Una Mano para Crecer”.
El programa apoyo a la compañía durante los últimos años y esto marcó un punto clave en su evolución. La capacitación integral en áreas como procesos, finanzas, calidad y gestión permitió fortalecer su modelo de negocio y mejorar su organización interna. Además, herramientas como el pronto pago impulsaron sus operaciones, facilitando inversión en maquinaria y mejoras operativas.
“Ha sido un aprendizaje constante. Nos tocó equivocarnos y volver a empezar, pero hoy somos una empresa más fuerte y con una visión renovada”, Así lo agregó Leonor.
El crecimiento de la compañía es resultado de años de esfuerzo y del acompañamiento que Walmart brinda a las pymes para que puedan profesionalizarse, innovar y competir con estándares de clase mundial. Ese apoyo ha sido clave para acelerar su desarrollo y abrir nuevas oportunidades.
“Casos como “Las Brasas” nos recuerdan que, con el acompañamiento adecuado, las personas y los emprendedores locales pueden transformar su negocio y su futuro. Ese es el impacto que Walmart quiere generar en más familias en toda la región”. Nos comenta Luis Arturo Ramírez, Sub gerente de Asuntos Corporativos de Walmart.
Actualmente, la visión de la compañía sigue trazando una ruta que combina tradición, innovación y un profundo compromiso con sus clientes. Las Brasas son un ejemplo de cómo la constancia, y las estrategias adecuadas pueden transformar una pequeña operación en una empresa competitiva y con expansión regional.
