Con manos que entrelazan hilos y corazones, las integrantes del grupo “Tejemos por Amor” presentaron el sábado 15 de noviembre su primer Árbol Tejido, una creación colectiva que simboliza la solidaridad y el cariño que estas mujeres han compartido durante casi tres años, tejiendo semanalmente cobijas para adultos mayores en situación de vulnerabilidad.
La instalación se podrá apreciarse en el Centro Comercial Spazio hasta el 10 de enero de 2026. Desde su creación, el grupo Tejemos por Amor ha entregado más de 400 colchitas tejidas a mano en más de 10 hogares de ancianos del país. Este año, su creatividad y compromiso los lleva a un nuevo nivel con la elaboración de un árbol artesanal que simboliza unión, solidaridad y calidez humana.
Un árbol tejido con propósito
El árbol está construido sobre una estructura de madera y malla metálica, cubierta con más de 400 “grannies” blancos (cuadritos tejidos), cada uno elaborado con dedicación por las integrantes del grupo. La pieza estará decorada con gorritos y zapatitos rojos y verdes, los cuales serán posteriormente donados a bebés recién nacidos de escasos recursos. Al finalizar la exhibición, los cuadritos blancos se convertirán en más de 40 nuevas colchitas destinadas a ancianatos.
Más que un adorno: Un llamado a tejer comunidad
El propósito de esta acción va más allá de la estética. Según las tejedoras, el árbol busca inspirar a las personas a crear pequeñas comunidades solidarias de mujeres, hombres o niños que se apoyen mutuamente, especialmente en un mundo donde la conexión humana suele perderse entre las redes sociales y el aislamiento cotidiano.
“Queremos recordar que siempre podemos tejer vínculos reales. Que ayudar, amar y acompañar a otros también es una forma de abrigar el alma”, expresaron las organizadoras, una celebración de apertura con el apoyo de aliados» Comentan.
La cita será una oportunidad para celebrar el trabajo colectivo, conocer la historia detrás de cada tejido y dejar un mensaje en el Libro de Visitas, que acompañará la instalación. También agregan algunos agradecimientos a Villas de San Isidro, Centro Comercial Spazio, Vivero Terranegra, Restaurante Del Griego, Ing. Mario Salazar y, por supuesto, a todas las tejedoras que hacen posible este proyecto lleno de humanidad.
