La Fundación Castillo Córdova, en colaboración con la Embajada de Japón en Guatemala, llevó a cabo un proyecto destinado a mejorar la infraestructura de baños en dos escuelas rurales del municipio de Concepción, Sololá. Esta iniciativa busca fortalecer las condiciones de higiene para los estudiantes.
Con ello se contribuye a la disminución de enfermedades gastrointestinales, una de las principales causas de desnutrición en la región. Desde 2021, Fundación Castillo Córdova y la Embajada de Japón han trabajado juntos para realizar este proyecto, en respuesta a la necesidad de apoyo en comunidades alejadas.
Muchas de ellas afectadas por la pobreza y con limitada infraestructura educativa. Esta colaboración forma parte de los “Campos Prioritarios de la Cooperación Bilateral del Japón a Guatemala”, enfocados en el desarrollo económico sostenible y en la reducción de desigualdades regionales.
Mauricio Hernández, Gerente General de Fundación Castillo Córdova, comentó: “Este proyecto es un paso importante hacia una Guatemala más digna, sin desnutrición, educada y con oportunidades para el futuro. La higiene y el saneamiento en las escuelas son fundamentales para la salud y el desarrollo de los niños, y estamos comprometidos a continuar trabajando en ello”.
Hablemos del Proyecto
Este fué implementado en la Escuela Oficial Rural Mixta (EORM) Aldea Patzutzun, donde se mejoró el módulo de baños existente al revestirlo con azulejos y se construyó una pileta externa para lavado de manos con cinco chorros. Además, se edificó un nuevo módulo de baños que incluye seis inodoros.
Dos de ellos adaptados para preescolar, junto con un área de mingitorios y lavamanos. Asimismo, la iniciativa benefició a la Escuela Oficial Rural Mixta (EORM) Caserío Chuisolis mediante la ampliación del módulo de baños de primaria, que ahora incluye instalaciones para preescolar, un área de mingitorios y una pileta externa de lavado de manos.
Esta con seis chorros. También se llevaron a cabo mejoras generales en muros, pisos y techos, este proyecto impacta directamente a más de 480 estudiantes, provenientes de más de 360 familias de Aldea Patzutzun y Caserío Chuisolis. Estas mejoras no solo elevan las condiciones de salud e higiene en las escuelas.

También buscan eliminar barreras al aprendizaje y fomentar el desarrollo integral de los niños en comunidades vulnerables. Por otro lado, la inversión total ascendió a Q247,929, de los cuales el 79% fue financiado por la Embajada de Japón y el 21% restante por la Fundación Castillo Córdova.
En referencia al proyecto, la Embajada de Japón señaló: “Es un gran honor que dos escuelas primarias en el municipio de Concepción, Sololá, se beneficien de este proyecto. La educación y el desarrollo de recursos humanos son esenciales para el progreso de cualquier nación, y es por eso por lo que el Gobierno de Japón ha otorgado una donación de 25,888 dólares a través del programa de Asistencia Financiera No Reembolsable para Proyectos Comunitarios de Seguridad Humana. Para Japón, es fundamental que los niños crezcan en entornos adecuados, ya que son el futuro de este país y del mundo. Guatemala es un país amigo muy importante para Japón, y el próximo año celebraremos 90 años de relaciones diplomáticas, esperando así fortalecer aún más la amistad entre ambos países”.
Mishel Crúz
