En Guatemala, la conservación de los bosques también representa una oportunidad para generar ingresos, fortalecer a las familias y promover el desarrollo de las comunidades, en este proceso las mujeres indígenas, tienen un papel fundamental para nuestro ecosistema.
En la presentación de los resultados de la sexta nómina de pago de los Programas de Incentivos Forestales PINPEP y PROBOSQUE 2026 se puede notar que reflejan una participación de las mujeres con 2,115 proyectos y una inversión de aproximadamente Q25.3 millones en más de 9,232 hectáreas bajo manejo forestal.
Estos proyectos evidencian que los incentivos forestales generan un triple impacto, económico, ambiental y social ya que los recursos contribuyen a fortalecer la economía de las familias, mientras las beneficiarias mantienen compromisos de protección, recuperación y manejo sostenible de los bosques.
“Cuando una mujer participa en el manejo de un bosque, el beneficio va mucho más allá de una hectárea conservada, estamos fortaleciendo sus oportunidades económicas, su liderazgo y la capacidad de las comunidades para construir un desarrollo sostenible. Apostarles a las mujeres es también apostarles a las familias, a los territorios y al futuro de nuestros bosques”. Así lo afirmó Betzy Herrera, delegada de género y equidad del INAB.
Naciones Unidas conmemora en este 2026 el Día Internacional de las Mujeres y Niñas Indígenas bajo el tema “Mujeres y niñas indígenas: derechos, resiliencia y liderazgo”. Este enfoque se relaciona directamente con el papel que desempeñan las mujeres indígenas en sus territorios.
Es acá donde sus conocimientos, participación y liderazgo contribuyen a la protección de los recursos naturales y al bienestar de sus comunidades, y el crecimiento de nuestra nación.
