Según los datos relevados en el último informe “ESET Security Report”, el 73% de las empresas en América Latina afirman haber sido objetivo de campañas de phishing durante el 2025. Las organizaciones manufactureras registran el 81,4%, y el sector bancario alcanza el 100% de las instituciones que reportan intentos de phishing.
El reporte asegura que lo que hace que el phishing sea tan letal no es la sofisticación de la tecnología sino es la manipulación. La ingeniería social sigue siendo el vector de ataque más explotado, superando el acceso no autorizado, el malware y la explotación de vulnerabilidades, a diferencia de un ataque técnico que puede ser detectado por herramientas.
“El phishing no es un ataque sofisticado porque utilice tecnología avanzada. Es sofisticado porque explota el elemento más débil de cualquier sistema de seguridad: el ser humano. Además, los sectores con datos sensibles o acceso a recursos críticos son una prioridad para los delincuentes. Y no es casualidad que precisamente las industrias con menor capacidad defensiva terminen siendo las más atacadas”. Así lo comenta David González, investigador de seguridad informática de ESET Latinoamérica.
Los datos muestran una concentración de riesgo en industrias específicas, y las razones varían desde la naturaleza del trabajo hasta la madurez de las defensas. El sector manufacturero aparece como uno de los más atacados, con un 81,1% de las organizaciones latinoamericanas.
Por otro lado, el sector de educación registra un 81,4%, el sector de Banca y Finanzas registra el 79,6% de los intentos de phishing en América Latina, Gobierno y Salud, a su vez, registran el 72,6% y el 67,6% respectivamente.
El phishing funciona porque explota tres cosas
La confianza, prisa y conocimiento limitado. Un correo electrónico que parece legítimo, aparentemente de un compañero o responsable, con una solicitud urgente genera pánico. En este punto, el cerebro está en modo reactivo, no reflexivo. La persona hace clic antes de pensar.
“El phishing funciona porque es sencillo de realizar, demasiado efectivo y, en la mayoría de los casos, la víctima no sabe que ha sido objetivo hasta mucho más tarde. El phishing de hoy no es el correo obvio con errores tipográficos y enlaces extraños. Es demasiado sofisticado para ser fácil de detectar. Los delincuentes están utilizando varias técnicas nuevas”. Agrega el investigador.
Para mantenerse protegido ante amenazas, por ello los expertos comparten algunas recomendaciones: no hacer clic en links de mails no solicitados o de dudosa procedencia y desconfiar especialmente de asuntos que generen un sentido de urgencia o alerta. Además, tener especial cuidado con adjuntos inesperados, especialmente en formatos menos comunes como. SVG.
González aconseja que si algo parece urgente y llega por correo electrónico, es una señal de alarma, mejor comunícate con el remitente por una vía oficial. La seguridad contra el phishing no es solo responsabilidad de la empresa. Se comparte entre la organización y cada persona que utiliza el correo corporativo.
La formación en seguridad no es una actividad anual aburrida, es lo que diferencia a las empresas que filtran datos de las que no lo hacen. El phishing sigue funcionando porque realmente funciona. Los criminales no cambian de arma cuando el arma sigue las defensas corporativas.
La seguridad solo cambia cuando las organizaciones entienden que la invisibilidad es el verdadero problema, no la falta de herramientas. Y cuando cada persona entiende que un clic equivocado no es un error personal, es exactamente lo que el criminal planeó.
