Hace 75 años, de un terreno que alguna vez albergó siembras de cochinilla, surgió la primera versión de un resort con restaurante y piscina, único en su clase en Antigua Guatemala, a donde llegaban residentes y extranjeros.
Dos años después se sumaron al espacio recreativo dieciocho búngalos. En 1948 se transformó en Hotel Antigua y a inicios del siglo XXI se sumó a la cadena de Porta Hotels, constituyendo un papel preponderante dentro de la economía nacional.
Esto contribuyendo así en un alto porcentaje a la generación de divisas por medio de los productos y servicios. Actualmente, el hotel cuenta con 112 habitaciones, restaurante y bar, centro de convenciones y spa.
Asimismo, en cumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible y del trabajo conjunto que se tiene con la ciudad colonial, desde el 2010 Porta Antigua planifica programas de emprendimiento, ambientales, educativos, empresariales y culturales.

Estas incluyen: jornadas de vacunación donde se impacta a más de 350 vecinos, ferias de artesanos, charlas de sostenibilidad a universidades y centros educativos de Sacatepéquez, voluntariados en apoyo a la localidad, exposiciones de fotografías de la cultura antigüeña, conciertos, entre otros.
Hoy, Porta Antigua sigue siendo un punto de encuentro para los guatemaltecos donde se llevan a cabo un gran número de actividades corporativas y asociativas, así como eventos sociales especiales. Una de sus cualidades es que ha trascendido como un lugar donde muchas familias han celebrado momentos únicos.
Y esto es por generaciones, volviéndolo un lugar icónico, nostálgico y un segundo hogar para sus visitantes y colaboradores, algunos con más de 40 años de antigüedad. Un sitio encantador, de tradición y de referencia para el guatemalteco, que seguirá escribiendo junto a todos sus visitantes, historias únicas y memorables, pero ahora con una voz renovada y nueva imagen.
Redacción Distrito
